PCR, el Plástico en la Economía Circular.

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PCR, el Plástico en la Economía Circular.

La idea de un futuro sostenible pasa por incorporar los plásticos a la economía circular PCR, un modelo de producción y consumo donde los plásticos nunca se convierten en residuos. Te contamos más sobre el valor y las aplicaciones del PCR o plástico reciclado en este post.


El objetivo de esta nueva fórmula de fabricación y uso es disminuir residuos, aprovechar razonablemente los recursos y cuidar el entorno. Los plásticos integrados en ciclos cerrados y completos jamás llegan a ser residuos.

En Plásticos HITA, desde nuestra amplia experiencia, el PCR o plástico reciclado es un valioso recurso con grandes aplicaciones en sectores como el packaging, industrial, alimentario o medicinal.

¿Qué es el PCR?

Los plásticos reciclados están fabricados a partir de otros productos y vienen de una recogida selectiva posterior a su uso. La mayoría de los envases de plásticos se fabrican con tereftalato de polietileno (PET), una resina que se puede reutilizar, mediante un proceso de recuperación, selección y puesta en valor.

El PET reciclado se denomina PET PCR. Estos plásticos son reciclados a partir de residuos plásticos por consumo doméstico, industrial, comercial y agrícola. Un proceso de transformación los convierte en materia prima plástica para producir nuevos productos de uso final.

Los procesos para limpiar y reciclar residuos plásticos en PCR pueden ser mecánicos o químicos. Un tratamiento adecuado de este material reciclado de consumo (PCR Post Consumer Recycled) permite la fabricación de plásticos con múltiples funciones y posibilidades estéticas.

Desde hace tiempo Plásticos Hita trabaja para ofrecer productos más sostenibles, entre otras medidas introduciendo nuevos envases de PCR. El material reciclado postcomsumo supone reducir el uso del material original y el consumo de combustibles fósiles, a la vez que obtenemos la máxima calidad.

Un enfoque responsable, la producción de plásticos en la economía circular.

Los materiales plásticos no solo garantizan la seguridad de alimentos sino que también reducen los desperdicios. Además, junto con la impresión 3D y otras nuevas tecnologías permiten salvar vidas gracias a su papel en la innovación sanitaria.

Ahora bien, el estado de emergencia climática y las medidas para afrontar los problemas de medioambiente están menospreciando sus posibilidades. La Unión Europea establece una hoja de ruta para introducir los plásticos en la Economía Circular con el objetivo de que en 2030 todos los plásticos sean reciclables.

Este concepto de economía circular está ligado a la sostenibilidad, y tiene como fin último que los materiales, productos y recursos naturales permanezcan en la economía todo el tiempo posible, reduciendo la cantidad de residuos. El objetivo es crear un sistema económico y ambiental más óptimo, por medio de una utilización eficaz del material cuando acaba su vida útil, junto con la innovación y las tecnologías.

¿Cómo cumplen los plásticos su función en la economía circular? La conservación de recursos y la capacidad de recuperar y transformarse en otros nuevos productos con sus principales utilidades en este sistema de producción.

1) Conservación de recursos: Todo el tiempo que sea posible, obteniendo el máximo de su valor, y al acabar su vida útil, recuperarlos para de nuevo elaborar productos y materiales. Para ello es necesario innovar en el ciclo de vida, elegir los materiales más adecuados en el diseño circular y definir los sistemas de recuperación más convenientes.

Luego, una economía circular supone una manera de mejorar la competitividad y la eficiencia de recursos. Y en este caso, las características del material plástico, ligero, transformable y duradero, son de gran ayuda para ahorrar en fuentes de energía, o agua. Además de su aportación en reducción de desperdicios de alimentos.

2) Capacidad de recuperación y transformación en nuevos productos: Contribuyen con todo su valor durante su utilización y, al acabar su vida útil, el material plástico se recuperan y transforma en recursos para reciclaje. De nuevo forman parte del circuito como productos.

Este movimiento circular conlleva mayor eficiencia de recursos y de energía, menor desperdicio y la sostenibilidad de la industria de reciclaje de plástico.